Espacio de dos amigas para desahogos femeninos. Lo que sentimos, los que nos sucede y lo que opinamos con el calor mañanero o el frío de un atardecer quizás...

domingo, diciembre 6

Arte y Cultura

Exposición
IMPRE
SIONES

Grabado en Aguafuerte.

Al entrar a “Impresiones”, la nueva exposición en el salón en honor a la destacada porteña Chela Lira, noté en las paredes distintos cuadros en los que se asomaba una pequeña lámina rectangular, colorienta en una primera instancia, merced me iba acercando, poco a poco iba tomando forma, debo admitirlo, fue un tanto difícil confirmar qué eran. Pero lo hice. Entre ruinas, anclas, pájaros, mujeres desnudas y otras pidiendo ayuda, fue uno de los cuadros menos apetecidos el que llamó mi atención. Primero, por eso mismo, porque nadie estaba atento a él, segundo, porque me llamaba. Totalmente fortuito, su mirada me buscó constantemente. Era profunda, destacada quizás las arrugas alrededor de ojos que parecían empapados, no de lágrimas, empapados de rabia por un lado, empapados de angustia por el otro. Siento que viene hacia mí, corre, el miedo lo acecha, hace un gran esfuerzo. Es un grito de auxilio, sus marcadas facciones lo dicen. Pero. ¿Qué pasa? Será que siente lo que yo veo. Será que él ve lo que yo siento y por eso está así. No lo sé. Sólo lo percibo. Es instinto, al igual que lo que él inspira. Instinto, supervivencia. Supervivencia en colores, supervivencia en texturas. Hombre aguerrido, fuerza natural, escala humana. Ahora entiendo su cuadro crítico, era eso. El más fuerte sobrevive, ¿no? Lo que quieras aparentar, lo que quieras mostrar de ti. Hombre lleno de miedos, angustias, temores y fracasos. No ocupes tu falsa careta para tratar de intimidar. Porque eso es lo que haces. Tu mirada intensa y penetrante escapa de tu rostro. No es acorde, no va contigo. ¿Qué me quieres decir? ¿Quien eres? Quizás un astro del rock incomprendido por el resto del mundo excepto por sus seguidores. Quizás un angustiado adicto a la línea, al polvo de ángel al cual la angustia misma no puede perdonar. Sin piedad, sin rencor tampoco. Viene desde las afueras de ningún lugar sin un mensaje claro que entregar… Sólo es interpretación, dicen algunos. Sólo es él mismo mirándose a un espejo en la furia de una mañana donde despierta acompañado de soledad y hasta donde recuerda, durmió acompañado por algo un poco más tangible, más cálido también. Un hombre que se vio hombre y no sabe cómo sucedió, por eso los ojos apretados. Por eso el pelo desordenado, por eso el grito carente de cuerdas vocales, expresión misma del placer de vivir en inconciencia y subjetividad. Cuéntame, sonríeme, háblame, escúchame, ¡grita! Pero por favor, no te quedes ahí, no sigas con ese semblante amenazador y extiende tus alas. Vuela. Sal de allí. Sé tú, lo que seas, sé tú. Animal o ser racional. Sólo déjate llevar.

por Karla Rivera Tapia



jueves, octubre 29

Un cigarro tras otro

Tarde totalmente despejada. Primer cigarro. La playa. Me gusta la playa. Me gusta la brisa que recorre mi cuerpo y termina por embriagar mi alma. Nada pasa. Busco y al fin te encuentro. Eres tú. ¿Por qué me miras de ese modo? Sigue, mírame. Despoja mis deseos y cúbreme de tus encantos. Te acercas y mi respiración al compás de las olas no se detiene. Uno, dos, tres. ¡Stop! Segundo cigarro. Nuestras manos enlazadas guardan la emoción que que poco a poco nos encierra en esa burbuja a la que algunos llaman amor. ¿Amor? Ja. Sonríes, cada línea marcada en tu rostro me cuenta algo. Esa tarde de primavera, aquella noche de invierno. Deseos. Simples deseos que remarcan las líneas divisorias entre lo complejo e irracional. ¡Hey! Tercer cigarro. Silencio. Mil ruidos, ningún sonido; silencio. Mil palabras, ninguna frase; silencio. Mil notas, ninguna canción; silencio. Me gusta el silencio. Cuarto cigarro. Picardía. Eso es lo que hay entre tú y yo. Picardía en como nos movemos, en como obsevamos, en como conversamos y en como nos entregamos. Quinto cigarro. Abro los ojos. Nada pasa.

Una pequeña ignorante

Son pocas veces las que me detengo a oir, poco me interesa ese detalle. Pero esta vez algo distinto sucedió. Estaba él hablando con el grupito de siempre. Eso me apestaba, pero ese día el sol caló hondo decidí atenderlo. Era lo de siempre, el fútbol, los amigos, los carretes. Me aburrí. No de sus temas, me aburrí de sus pensamientos. Sí, de sus pensamientos. Era el típico arribista de barrio alto que comentaba sus pertenencias materiales y sus oyentes embobados lo miraban con cara de 'quiero ser como él'. Decidí inmiscuirme en su conversa con una frase que detuvo los aires empapados de humos de cigarro y sus miradas clavaron mi rostro. 'Eres sin duda el webón más ignorante que he escuchado en mi vida'. Él, desafiante, me miró fijo y esbozó una sonrisa llena de satisfacción. Era lo que le gustaba, era lo que él conseguía siempre. Caí en su jueguito. Tonta. Captar la atención de un tipo al que jamás pensé hacerlo. Fue en ese momento en el que cai en la cuenta de que la arribista ignorante, la pequeña, pero gran ignorante, era yo.

miércoles, octubre 7

Con gusto a poco




No me considero de ningún partido político en particular, pero me gusta escuchar propuestas e ideas nuevas, por lo que me propuse a ver el debate presidencial que realizaron los candidatos a la presidencia por Chile el pasado 23 de septiembre.

Claramente los cuatro postulantes al cargo de Presidente de la República estaban muy nerviosos, pero me llevé más de una sopresa al escucharlos. El que más me gustó fue el candidato del partido Juntos Podemos Más, Jorge Arrate, que en sus propuestas fue el más certero a la hora de referirse a los cambios que necesita el país y se alejó de la polémica que fueron partícipes el independiente Marco Enríquez-Ominami, el abanderado de la coalición por el cambio Sebastián Piñera y el candidato de la concertación Eduardo Frei, quienes más que debatir sobre intereses nacionales, se dedicaron a dejar entrever las claras rivalidades que existen entre ellos y que vienen arrastrando desde que comenzó la carrera por el cupo presidencial.

Más participación de la mujer, mejores salarios para los funcionarios de la salud pública y saldar la deuda histórica que hay con el profesorado chileno, fueron algunos de los cambios que se propuso ejecutar Jorge Arrate si llegáse a ocupar el cargo máximo. Enríquez-Ominami si bien planteó una serie de objetivos, los que más rescaté fueron el apoyo al núcleo familiar y el mejoramiento de viviendas, tomando el ejemplo de la villa "El volcán", de la que tanto habló.
Pifias fueron las que se escucharon cuando disertaron los dos candidatos que me restan, aunque los aplausos de sus adherentes trataban de acallar la mofa e insultos que se escuchaban desde las tribunas dispuestas en el set. Mucha puerta giratoria, ley de transparencia, abajo la delincuencia y "rescatar los valores de mi país", fue lo que escuché durante el tiempo que transcurrió el debate por parte de Frei y Piñera.

Sabiendo que Arrate es uno de los que la gente tilda como "viejo comunacho", Ominami un independiente que se está comiendo a sus adversarios en las encuestas , Piñera uno de los empresarios y negreros más grandes insertados en la política nacional y un acabado Frei representando a la dicha "unidad" de la concertación, yo me pregunto... ¿Usted por quién va a votar?.
Por Daniela Esquivel