Espacio de dos amigas para desahogos femeninos. Lo que sentimos, los que nos sucede y lo que opinamos con el calor mañanero o el frío de un atardecer quizás...
Si supiera el final, jamás me hubiera enrolado en esta historia. Lo curioso es que desconozco el término de esta aventura, que por momentos me apasiona y que, por otros, me somete a lo más profundo del síntoma decepción...