Espacio de dos amigas para desahogos femeninos. Lo que sentimos, los que nos sucede y lo que opinamos con el calor mañanero o el frío de un atardecer quizás...
miércoles, septiembre 8
Aún sigo pensándolo
Recuerdo que hace algún tiempo le comenté a un amigo una mentirilla sólo para saber cuál sería su reacción. Sucede que no me creyó mucho, evidentemente no soy muy buena mintiendo, por lo que me dijo: “júramelo”. “Te lo juro”, le respondí. Y me devolvió un seco “Ok, te creo entonces”. Pasaron cinco minutos, no pude evitar decirle que todo era broma y mi amigo se enojó. Me dijo que nunca más volvería a creerme nada porque se lo había jurado. Fue en ese momento entonces que curiosamente dije en silencio: ¿Qué tan importante es jurar? ¿Por qué juramos? ¿Qué nos lleva a jurar? ¿Creemos más cuando se jura? ¿Confiamos más cuando juran? ¿Se quiere más porque se jura? ¿Qué es jurar? Todavía me lo pregunto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)